9 alimentos anti-cancerígenos que debes empezar a incluir en tu dieta
Brócoli
Las propiedades del brócoli actúan
como una barrera anti-tumoral, expulsan los radicales libres que ingerimos por
la contaminación ambiental, refuerzan nuestras defensas y
mantienen sano al organismo. Varios estudios demuestran que esta verdura contiene isotiocianatos capaces de interrumpir el desarrollo de células malignas en las primeras etapas de proliferación del cáncer de colon, hígado, huesos, mama, páncreas, piel, próstata y vejiga. A la hora de elegir una dieta saludable para tu familia, el brócoli es una opción obligatoria.
mantienen sano al organismo. Varios estudios demuestran que esta verdura contiene isotiocianatos capaces de interrumpir el desarrollo de células malignas en las primeras etapas de proliferación del cáncer de colon, hígado, huesos, mama, páncreas, piel, próstata y vejiga. A la hora de elegir una dieta saludable para tu familia, el brócoli es una opción obligatoria.
Aceite de oliva
Estudios del Centro de Investigación y Desarrollo del Alimento Funcional
español comprobaron que el aceite de oliva reduce la posibilidad de contraer
cáncer de mama. Los experimentos in vitro realizados en pacientes con la
enfermedad detectaron compuestos poli fenólicos que disminuyeron los niveles de
oncogenes presentes en el 30% de los afectados. Además, las grasas mono in-saturadas de este alimento sirven para prevenir enfermedades en el colon.
Principalmente porque detienen la evolución de mucosas digestivas, mejoran la
circulación y flexibilizan las arterias.
Té verde
El té verde funciona como un antioxidante natural gracias a su alto
porcentaje de polifenoles. Estas sustancias químicas sirven para proteger al
organismo de los radicales libres ocasionados por la contaminación ambiental.
Según múltiples estudios ayudan a prevenir cánceres de colon, estómago, hígado,
páncreas, pulmón y recto. Además de impedir el crecimiento de células
cancerígenas el té verde las elimina sin afectar los tejidos sanos. La mayoría
de los doctores recomiendan elegir esta infusión en lugar del café o mate.
Frutos rojos
Los denominados frutos rojos o frutos del bosque son uno de los grupos
de alimentos con propiedades más saludables para el organismo. Las frambuesas contienen
antioxidantes, vitaminas C y E, minerales, antocianinas y ácidos vegetales.
Estos compuestos nos protegen contra el cáncer de colon y esófago. Los
arándanos, grosellas y moras cuentan con vitaminas A y C, pectina y otros
antioxidantes que previenen enfermedades como la leucemia. Además, las
propiedades químicas almacenadas en los frutos rojos eliminan las toxinas de
las células y evitan que los residuos cancerígenos del medio ambiente ingresen
a nuestro organismo.
Ajo
El Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos sostiene que la
ingesta de ajo puede disminuir el riesgo de contraer algunos tipos de cáncer.
Principalmente los del tubo gastrointestinal. Este alimento cuenta con
centenares de sustancias activas (aminoácidos, cisteína, glutatión y sulfato,
para nombrar alguna de ellas) que protegen nuestro organismo de la formación de
células cancerígenas y su posible desarrollo. El ajo también nos ayuda a
eliminar toxinas que se alojan en la sangre y los tejidos. Estudios de la
Natural Medicines Comprehensive Database (Base Exhaustiva de Datos de
Medicamentos Naturales) señalan que previene el cáncer de estómago, colon y
recto.
Cúrcuma
La cúrcuma es una de las especias con más propiedades anti cancerígenas
debido a su alto contenido de compuestos químicos antioxidantes,
antiinflamatorios y hepatoprotectores. Los médicos también la recomiendan para
el tratamiento de pacientes enfermos ya que sirve para recomponer los daños
ocasionados por la quimioterapia. Una de sus cualidades más importantes es la
de impedir la inflamación de la enzima COX-2. La inhibición de esas moléculas
impide el crecimiento de tumores en el colon, intestino, ovarios, hígado y
mama. Algunos experimentos señalan que tiene cualidades antioxidantes más
potentes que la vitamina E.
Trigo
El director del Centro de Investigación y Desarrollo del Alimento
Funcional, Alberto Fernández Gutiérrez, explica que el trigo sirve para para
“aumentar el flujo intestinal y despejar sustancias cancerígenas”. Las fibras
alojadas en cereales como el centeno, frijoles, semillas o lentejas aceleran el
tránsito y arrastran células malignas. Esta función ayuda a prevenir el cáncer
de colon y estómago. Como las sustancias cancerígenas no son absorbidas por el
organismo, también se disminuye el riesgo de generación de tumores en el
páncreas o mamas.
Áloe vera
Francisco Antonio Macías dirige un grupo investigadores de la Universidad
de Cádiz que tiene como principal objetivo producir antibióticos naturales y
desarrollar curas contra el cáncer. Sus experimentos comprobaron que consumir
el jugo de aloe vera puro puede prevenir y combatir tumores en el páncreas y
los pulmones. Además, su alto contenido de germanio fortalece el sistema
inmunológico, sana las capas de epidermis del intestino y contribuye a mejorar
los tratamientos quimioterápicos. En 2011 Macías y sus colaboradores recibieron
el Premio Molisch por sus aportes a esta rama de la medicina.
Tomate
Según un estudio realizado
en las Universidades de Cambridge, Oxford y Bristol comer 10 tomates crudos a
la semana reduce un 18% el riesgo de contraer cáncer de próstata. El alto
porcentaje de licopeno que contiene este alimento funciona como un antioxidante
natural para el cuerpo y evita que se reproduzcan las células cancerígenas.
“Nuestros hallazgos sugieren que los tomates pueden jugar un papel importante
en la prevención del cáncer de próstata”, declaró Vanesa Er, principal
responsable del estudio y miembro de la Escuela de Medicina Social y Comunitaria
en la Universidad de Bristol









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